- No me gusta que no me stalkees- dijo ella, al tiempo que actualizaba su estado en twitter.
-¿Stalkear? Hun, necesitas pasar más tiempo en el mundo real y menos en Internet.
- Pero no me refiero a eso. Yo todo el tiempo te observo. Tú no me observas a mí. Cuando salimos juntos a algún lugar, tu mirada divaga. Se detiene en mí únicamente cuando te ofrezco una de mis papas a la francesa.
Lo que leí, me hizo recordar cierta frase que he usado un par de veces… ‘No hagas que deje de extrañarte’.
Siempre es bueno fijarse en los detalles y no obviar lo obvio… Cheers!